Hoy una rica lubina al horno..ummh!!!

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Ingredientes para 3 personas:

3 -4 patatas
1Cebolla
1 Lubina fresca 1 kg aprox
Aceite de oliva virgen extra
2 Tomates
Sal
Pimienta negra
Vaso de vino blanco

Preparación:

Cortamos las patatas en rodajas finas, las colocamos en la base montando una cama y lo introducimos al horno precalentado a 180° durante 10′. Seguidamente cortamos los tomates a rodajas y lo añadimos a la bandeja. Finalmente rehogamos la cebolla hasta que quede tierna y la añadimos a las patatas y el tomate. Para acabar salpimentamos el pescado y se coloca encima de las verduras anteriormente preparadas rociándolo con una copita de vino blanco, en este caso he utilizado un Sumarroca del Penedès (Macabeo, Xarel.lo, Parellada y Muscat). Se mete al horno durante unos 20′ y voilá!! a disfrutar de un plato rico en fósforo, magnesio, yodo, potasio y vitaminas del grupo B.

Recomendación!!

Si a este manjar lo acompañas con una ensalada de distintas variedades de hojas verdes, como espinaca, berros, rúcola etc…obtendrás un aporte extra de calcio y fibra!!

Bon Profit !! 😉

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Grasas Trans, Grasas invisibles?

¿Qué son las Grasas Trans?

Son ácidos grasos insaturados que presentan al menos, un doble enlace en la configuración trans. Estas grasas son también conocidas como Ácidos Grasos Trans.

Pueden presentarse en nuestra dieta de dos formas, de origen biológico, por un proceso conocido como biohidrogenación parcial o por el contrario, a partir de aplicaciones industriales, sometiendo a los alimentos a la hidrogenación y hidrogenación parcial dando así los alimentos procesados.

La biohidrogenación pacial desencadena una reacción llevada a cabo por distintas bacterias y protozoos presentes en el rumen y el resultado de esta reacción se incorpora paulatinamente a los distintos tejidos del animal. El ácido graso trans mayoritario y conocido, resultante de la biohidrogenación, es el ácido Vaccénico (11trans C18:1).

Por otro lado, los ácidos grasos trans presentes en los alimentos procesados, surgen de la hidrogenación industrial. Es un proceso químico mediante el cual los aceites vegetales se transforman en grasas sólidas por la adición de hidrogeno a altas presiones y temperaturas. Este proceso tiene como finalidad dotar a los alimentos un mayor sabor, prolongar su vida útil y abaratar el coste al resultar éstos más económicos que los productos naturales. El ácido graso trans mayoritario y resultante de este proceso tecnológico es conocido como Ácido Elaídico
(9trans C18:1).

¿En que alimentos las encontramos?

Las grasas trans de origen biológico provienen de los animales rumiantes (bovinos, ovinos y caprinos) y en nuestra dieta aparecen en la carne, la leche y los derivados lácteos. Cabe decir que la cantidad consumida de las grasas trans de tipo biológico o de origen animal es considerablemente inferior a la ingesta de las grasas trans provenientes de productos procesados industrialmente, de hecho este tipo de grasas trans de origen natural no repercuten en la salud como lo pueden hacer las de origen industrial.

Por otro lado las grasas trans provenientes de origen industrial se encuentran generalmente en la comida precocinada, bollería industrial, margarinas y mantecas que se suelen vender en supermercados y en panaderías a un bajo precio, fáciles de comer y preparar. Gran parte de este tipo de ácidos grasos tienen como materia prima la denominada “grasa invisible”, aquella que se utiliza como base en el procesado de alimentos.

Según un informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutricional (AESAN, 2010), las grasas comestibles de origen industrial obtenidas por hidrogenación, pueden presentar contenidos mayores de ácidos grasos trans siendo así más perjudiciales para la salud.

Grasas Trans y Salud

Una ingesta incontrolada de alimentos ricos en grasas, sobretodo en grasas trans, está asociada con el incremento del riesgo cardiovascular desde la década de los 90, incremento de la resistencia a la insulina y posibles incidencias en el desarrollo intrauterino, además que aumentan el colesterol LDL “malo” y disminuyen el colesterol HDL “bueno” ( Mozaffarian, Aro y Willet, 2009).

En relación al incremento de la resistencia a la insulina, las evidencias científicas sugieren que los insulino-resistentes son afectados por las grasas procedentes de la dieta, reemplazando las grasas saturadas por las monoinsaturadas, sin embargo, los datos obtenidos en cuanto a los ácidos grasos trans en la resistencia a la insulina han sido inconsistentes por el momento. (Riserus, Willet y HuB, 2009).

En cuanto a las relaciones que ha habido con el cáncer, en la actualidad, hay estudios que están investigando la relación del riesgo de padecer cáncer con el consumo de grasas trans, pero desafortunadamente los resultados no acaban de ser concluyentes a día de hoy. (Chajes et al., 2008)

Consumo de Ácidos Grasos Trans

El interés por la ingesta y presencia de los trans en los alimentos es también un tema de preocupación en los organismos internacionales así, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo no sea superior al 1% de la ingesta energética total como la Food And Drug Administration (FDA) aconseja una ingesta en grasas trans tan baja como sea posible.

Los Dietistas-Nutricionistas recomendamos una dieta rica en frutas y verduras y disminuir el consumo de alimentos procesados, ya que con ellos comportan esas “grasas invisibles” que si hacemos un abuso de ellas podemos tener un mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, presentar altos niveles de colesterol “malo” y mayor riesgo de padecer obesidad entre otros problemas asociados.

Bibliografía:

– Mozaffarian. A Aro and WC Willet. Health effects of trans-fatty acids: experimental and observational evidence. European Journal of Clinical Nutrition 2009; 63, S5-S21.
– Riserus U, Willet WC, Hu B. dietary fats and prevention of type 2 diabetes. Prog Lipid Res 2009, 48:44-51.
– Chajes v, Thiebaut AC, Rotival M, et al Association between serum trans-monounsaturated fatty acids and reast cancer risk in the E2N-EPIC study. Am J Epidemiol.2008; 167(11):1312-20.